Hacer zapping a ciertas horas de la madrugada es un crimen tan sólo comparable a la gran estafa de Bernard L. Madoff o los abusos israelíes contra Palestina. Para colmo, naufragué en un programa batidora, es decir, más zapping. Fue en este nutrido espacio de memeces donde empecé mi olvidable aventura televisiva.
El espectáculo arrancó con una interesante basura del calibre de 'El juego de tu vida' -un programa polígrafo factoría Telecinco-. Pero para mi sorpresa, aquello resultó ser uno de los mayores hervideros de chistes desde el añorado 'No te rías que es peor'. Es cierto que en el programa de Telecinco no sale Barragán, pero sí un infame grupo de guionistas capaces de engendrar y escupir las preguntas más hilarantes y surrealistas. Para que la esquiva memoria no me fallara en momentos sociales fundamentales -como el que nos une en este instante, querido lector-, anoté algunas de estas cuestiones en una libreta de tapas azules sobre la que puede leerse: 'GESTIÓN'. Aquí van:
"¿Es verdad que la primera vez que tuviste un orgasmo tu mujer pensó que te habías muerto?"
"¿Has pensado alguna vez que te gustaría ver a tus abuelas desnudas?"
"¿Es verdad que en la noche de bodas le pusiste a tu novia el camisón de tu abuela?"
Es curioso porque, habiendo el concursante contestado afirmativamente a las dos últimas preguntas, se deduce que este individuo prefiere tapar un poquito a su novia pero quitarle el vestido a bocados a su abuela. Inquietante personaje.
La verdad es que todo esto de 'El juego de tu vida' me dejó sin fuerzas debido a unos terribles dolores de estómago causados por la carcajada, así que me fui feliz al catre, no sin antes cambiar de canal y claudicar la noche con la mujer de las tetas y el culo más recauchutados de la historia. Un ser humano que cuando se sienta debe de parecer una especie de tentetieso -que los profanos pinchen en el enlace- con un manillar de goma en medio del torax. O mejor dicho, uno de esos saltadores de goma sobre los que te montas y puedes ir botando de tu casa al trabajo. Intentadlo. Yo me voy otra vez al catre.
viernes, 6 de febrero de 2009
lunes, 19 de enero de 2009
Cierre temporal del Blogo Bizarro.
Blogo Bizarro cierra temporalmente sus puertas hasta la recuperación de la red. Disculpen las molestias. Ciao, pescaos.

jueves, 25 de diciembre de 2008
CANCIÓN DE LA SEMANA: 'Christmas card from a hooker in Minneapolis', Tom Waits
Nunca está de más escuchar con atención a Tom Waits en unas fechas en las que se imposta tanto y el mundo nos hace creer que la felicidad rezuma de cada poro del planeta. El de Pomona echa mano de la ironía y la acidez para pintar una especie de cara b de postal navideña: la versión cruda y callejera de la fiesta, poblada de putas, borrachos y psicópatas. En 'Christmas card from a hooker in Minneapolis', incluída en el genial disco Blue Valentines (Elektra, 1978), una prostituta escribe a su amante contándole lo bien que le va la vida, aunque hacia el final de la canción descubrimos que todo es un autoengaño y que sigue tan mal como siempre. Lo único que necesita es dinero: "Hey Charley / for chrissakes / do you want to know / the truth of it? / I don't have a husband / he don't play the trombone / and I need to borrow money / to pay this lawyer / and Charley, hey / I'll be eligible for parole / come valentines day".
Para rematar la jugada, en esta versión en directo, Waits añade el villancico 'Silent Night' ('Noche de paz'). Ironía hecha canción.
Para rematar la jugada, en esta versión en directo, Waits añade el villancico 'Silent Night' ('Noche de paz'). Ironía hecha canción.
jueves, 18 de diciembre de 2008
CANCIÓN DE LA SEMANA: 'Jesus, etc.', Wilco
Desde que se resarcieron de la escasa repercusión que tuvo su debut, A.M. (1995), los estadounidenses Wilco -abreviatura usada en el argot militar de 'We'll accomplished' ('Nosotros cumpliremos')- no han parado de facturar con suma elegancia pop de aromas folkies, countries y experimentales. Su segundo álbum ya lo demostró. El doble Being there salió a finales de 1996, dejó pasamado a la crítica e hizo que su público fuera multiplicándose como una plaga.
Aunque puede que no todos hayan llegado a asimilar su cuarto trabajo en estudio, Yankee Hotel Foxtrot, con el que Wilco consigue dar una vuelta de tuerca a su sonido. Más introspectivo, experimental y retorcido, Yankee... contiene algunas de las mejores canciones del grupo de Jeff Tweedy: el increíble comienzo que supone 'I am Trying To Break Your Heart', la minimalista 'Radio Cure' -con esos graves de piano sonando muy al fondo de la grabación-, la confidencial 'Kamera' -"Necesito una cámara para que mi ojo recuerde qué mentiras he estado ocultando", canta Tweedy-, las políticamente comprometidas 'War on War' y 'Ashes of American Flags'... Y por supuesto la canción de la semana, 'Jesus, etc.', menos vanguardista que el resto del repertorio pero realmente deliciosa. Un momento único en el disco que muestra a la vez tristeza y esperanza, atmósferas cálidas y frías... y un acertadísimo arreglo de cuerdas.
A Ghost is Born (2004), el directo en Chicago -la ciudad que les vio nacer- Kicking Television (2005) y Sky Blue Sky (2007) son otras huellas que Wilco ha dejado en su camino hacia la consagración. Es una realidad: una de las principales bandas alternativas de EE UU.
Aunque puede que no todos hayan llegado a asimilar su cuarto trabajo en estudio, Yankee Hotel Foxtrot, con el que Wilco consigue dar una vuelta de tuerca a su sonido. Más introspectivo, experimental y retorcido, Yankee... contiene algunas de las mejores canciones del grupo de Jeff Tweedy: el increíble comienzo que supone 'I am Trying To Break Your Heart', la minimalista 'Radio Cure' -con esos graves de piano sonando muy al fondo de la grabación-, la confidencial 'Kamera' -"Necesito una cámara para que mi ojo recuerde qué mentiras he estado ocultando", canta Tweedy-, las políticamente comprometidas 'War on War' y 'Ashes of American Flags'... Y por supuesto la canción de la semana, 'Jesus, etc.', menos vanguardista que el resto del repertorio pero realmente deliciosa. Un momento único en el disco que muestra a la vez tristeza y esperanza, atmósferas cálidas y frías... y un acertadísimo arreglo de cuerdas.
A Ghost is Born (2004), el directo en Chicago -la ciudad que les vio nacer- Kicking Television (2005) y Sky Blue Sky (2007) son otras huellas que Wilco ha dejado en su camino hacia la consagración. Es una realidad: una de las principales bandas alternativas de EE UU.
miércoles, 10 de diciembre de 2008
El 'Álbum Blanco' de los Beatles: cuatro décadas después
No hagáis un disco doble, elegid las mejores canciones y editad uno sencillo.
No sé si con las mismas palabras, pero esto fue lo que recomendó el productor George Martin a los Beatles. Sin embargo, John, Paul, George y Ringo no hicieron ni puñetero caso. Menos mal, de lo contrario nunca hubiéramos disfrutado del White album o Álbum blanco -en realidad titulado sencillamente The Beatles-, cuyas canciones fueron esbozadas, en su mayoría, durante el viaje espiritual que hizo la banda con sus mujers y amigos al monasterio del Maharishi Mahesh Yogui, en Rishikesh (India).
Fue un trabajo histórico y muy especial dentro de la discografía de los Fab Four. Un imprescindible en cualquier colección de clásicos del rock. El Álbum blanco apareció en medio del esplendor del hippismo, en plena época de agitación política, mayo del 68, las reinvidicaciones de los derechos para los negros en EE UU... A pesar de este clima de unión social, es el disco más individualista de la banda, cada vez más desfragmentada. Cada uno se dedicó a grabar sus temas por su cuenta, utilizando a sus compañeros casi como meros músicos de sesión, y en ocasiones ni eso, ya que el bueno de Paul llegó a grabar casi todos los instrumentos en algunas de sus canciones, incluyendo las baterías, punto principal que llevó a Ringo a marcharse de la banda durante una temporada -poco después McCartney lo convenció para que volviera-.
También es el disco en el que participa un inspiradísimo Eric Clapton, aportando su guitarra gimiente en 'While my guitar gently weeps' (Harrison), una de las mejores piezas del grupo.
'While my guitar gently weeps' (Harrison)
Pero la apertura de la banda hacia las colaboraciones ajenas también tuvo su reverso tenebroso: el White Album supuso la intromisión de Yoko Ono en los Beatles. Musa absoluta de Lennon por aquella época, Ono metió sus narices en todo lo que pudo. Fintó, dribló y llegó hasta la mismísima cocina de los Fab Four. No sólo se quedaba a dormir en los propios estudios de grabación, sino que hizo coros en canciones como 'The continuing story of Bungalow Bill' (Lennon) y protagonizó un hecho nunca visto en la carrera del grupo: cantó ella solita una línea de la letra de este tema.
'The continuing story of Bungalow Bill' (Lennon)
La artista japonesa fue además influencia clave en varias de las canciones que compuso Lennon para este álbum: ELLA figuró como temática -'Yer blues', 'I'm so tired'- y ELLA introdujo al beatle miope en las técnicas de composición dadísta, lo que llevó al músico a pergeñar collages de palabras inconexas en temas como 'Glass onion' o 'Happiness is a warm gun' -¡cinco canciones en una!-, dos cortes esenciales en el doble Lp.
'Happiness is a warm gun' (Lennon)
Al margen de la oscura figura de Ono, el Álbum blanco también fue el primer disco de los Beatles en el que podemos escuchar la técnica de guitarra 'fingerpicking', deudora de las enseñanzas de Donovan durante su estancia con el grupo en la India. McCartney se aplicó y explotó esta técnica para componer una de las canciones más hermosas de la banda, 'Blackbird'.
'Blackbird' (McCartney)
El doble disco de los Beatles también función, lamentablemente, como inspiración demoníaca para que, el 9 de agosto de 1969, Charles Manson y cuatro de sus discípulos entraran en la casa que tenía Roman Polansky en Cielo Drive (Hollywood) y asesinaran sanguinariamente a su mujer, Sharon Tate -pasaba sus últimos días de embarazo-, y a unos amigos del director. McCartney había escrito 'Helter Skelter' con el inocente propósito de componer una canción más arrolladora que el 'I Can See For Miles' de los Who, pero el colgado de Manson creyó ver una señal del Diablo en la letra, una libre interpretación que volvió a permitirse con 'Piggies', de Harrison, quien sólo quería satirizar a las clases medias pijas. Dos canciones que terminaron en tragedia.
'Helter Skelter' (McCartney)
Pero el White Album también es el disco de temas magníficos como 'Julia' (Lennon refleja el trauma que le dejó la muerte de su madre, atropellada en 1958), 'Rocky Racoon' (dedicada a Rocky Sassoon, el famoso peluquero del Swinging London), 'Back in the USSR' (grabada cuando los tanques soviéticos aplastaban las primavera de Praga), 'Dear Prudence' (dedicada a la hermana de la actriz Mia Farrow), 'Sexy Sadie' (con referencias al rumor de que el Maharishi había intentado beneficiarse a Mia Farrow en Rishikesh) o las políticamente comprometidas 'Revolution 1' y 'Revolution 9'.
'Dear Prudence' (Lennon)
'Sexy Sadie' (Lennon)
Incluso descartando los temas más flojos, hubiera sido imposible editar un Lp sencillo. Imposible. Demasiadas canciones magnéticas para no rendirse al Lennon más ácido y excéntrico, al McCartney más aplicado y frágil, al Harrison más profundo e inspirado, al Ringo compositor... Todos están en ese álbum de portada impoluta, en el disco más ecléctico y maravillosamente incoherente de los Beatles.
"Happineeeeeeess is warm guuuuun... Bang bang shoot shoot!!!!!"
No sé si con las mismas palabras, pero esto fue lo que recomendó el productor George Martin a los Beatles. Sin embargo, John, Paul, George y Ringo no hicieron ni puñetero caso. Menos mal, de lo contrario nunca hubiéramos disfrutado del White album o Álbum blanco -en realidad titulado sencillamente The Beatles-, cuyas canciones fueron esbozadas, en su mayoría, durante el viaje espiritual que hizo la banda con sus mujers y amigos al monasterio del Maharishi Mahesh Yogui, en Rishikesh (India).
Fue un trabajo histórico y muy especial dentro de la discografía de los Fab Four. Un imprescindible en cualquier colección de clásicos del rock. El Álbum blanco apareció en medio del esplendor del hippismo, en plena época de agitación política, mayo del 68, las reinvidicaciones de los derechos para los negros en EE UU... A pesar de este clima de unión social, es el disco más individualista de la banda, cada vez más desfragmentada. Cada uno se dedicó a grabar sus temas por su cuenta, utilizando a sus compañeros casi como meros músicos de sesión, y en ocasiones ni eso, ya que el bueno de Paul llegó a grabar casi todos los instrumentos en algunas de sus canciones, incluyendo las baterías, punto principal que llevó a Ringo a marcharse de la banda durante una temporada -poco después McCartney lo convenció para que volviera-.
También es el disco en el que participa un inspiradísimo Eric Clapton, aportando su guitarra gimiente en 'While my guitar gently weeps' (Harrison), una de las mejores piezas del grupo.
'While my guitar gently weeps' (Harrison)
Pero la apertura de la banda hacia las colaboraciones ajenas también tuvo su reverso tenebroso: el White Album supuso la intromisión de Yoko Ono en los Beatles. Musa absoluta de Lennon por aquella época, Ono metió sus narices en todo lo que pudo. Fintó, dribló y llegó hasta la mismísima cocina de los Fab Four. No sólo se quedaba a dormir en los propios estudios de grabación, sino que hizo coros en canciones como 'The continuing story of Bungalow Bill' (Lennon) y protagonizó un hecho nunca visto en la carrera del grupo: cantó ella solita una línea de la letra de este tema.
'The continuing story of Bungalow Bill' (Lennon)
La artista japonesa fue además influencia clave en varias de las canciones que compuso Lennon para este álbum: ELLA figuró como temática -'Yer blues', 'I'm so tired'- y ELLA introdujo al beatle miope en las técnicas de composición dadísta, lo que llevó al músico a pergeñar collages de palabras inconexas en temas como 'Glass onion' o 'Happiness is a warm gun' -¡cinco canciones en una!-, dos cortes esenciales en el doble Lp.
'Happiness is a warm gun' (Lennon)
Al margen de la oscura figura de Ono, el Álbum blanco también fue el primer disco de los Beatles en el que podemos escuchar la técnica de guitarra 'fingerpicking', deudora de las enseñanzas de Donovan durante su estancia con el grupo en la India. McCartney se aplicó y explotó esta técnica para componer una de las canciones más hermosas de la banda, 'Blackbird'.
'Blackbird' (McCartney)
El doble disco de los Beatles también función, lamentablemente, como inspiración demoníaca para que, el 9 de agosto de 1969, Charles Manson y cuatro de sus discípulos entraran en la casa que tenía Roman Polansky en Cielo Drive (Hollywood) y asesinaran sanguinariamente a su mujer, Sharon Tate -pasaba sus últimos días de embarazo-, y a unos amigos del director. McCartney había escrito 'Helter Skelter' con el inocente propósito de componer una canción más arrolladora que el 'I Can See For Miles' de los Who, pero el colgado de Manson creyó ver una señal del Diablo en la letra, una libre interpretación que volvió a permitirse con 'Piggies', de Harrison, quien sólo quería satirizar a las clases medias pijas. Dos canciones que terminaron en tragedia.
'Helter Skelter' (McCartney)
Pero el White Album también es el disco de temas magníficos como 'Julia' (Lennon refleja el trauma que le dejó la muerte de su madre, atropellada en 1958), 'Rocky Racoon' (dedicada a Rocky Sassoon, el famoso peluquero del Swinging London), 'Back in the USSR' (grabada cuando los tanques soviéticos aplastaban las primavera de Praga), 'Dear Prudence' (dedicada a la hermana de la actriz Mia Farrow), 'Sexy Sadie' (con referencias al rumor de que el Maharishi había intentado beneficiarse a Mia Farrow en Rishikesh) o las políticamente comprometidas 'Revolution 1' y 'Revolution 9'.
'Dear Prudence' (Lennon)
'Sexy Sadie' (Lennon)
Incluso descartando los temas más flojos, hubiera sido imposible editar un Lp sencillo. Imposible. Demasiadas canciones magnéticas para no rendirse al Lennon más ácido y excéntrico, al McCartney más aplicado y frágil, al Harrison más profundo e inspirado, al Ringo compositor... Todos están en ese álbum de portada impoluta, en el disco más ecléctico y maravillosamente incoherente de los Beatles.
"Happineeeeeeess is warm guuuuun... Bang bang shoot shoot!!!!!"
martes, 9 de diciembre de 2008
CANCIÓN DE LA SEMANA: 'Haitian fight song', Charles Mingus
Tras una inevitable semana de ausencia, el Blogo Bizarro recobra su pulso habitual: música, música y más música.
Por primera vez el jazz es el protagonista de la sección Canción de la semana. En 1957, el genio del contrabajo Charles Mingus (Nogales, Arizona, EE UU, 1922 - Cuernavaca, México, 1979) lanzó The Clown, su segundo Lp con Atlantic, por entonces un sello independiente, fundado nueve años atrás en Nueva York por Herb Abramson y Ahmet Ertegun. Con su primer álbum en la discográfica neoyorquina, Pithecanthropus erectus -grabado en 1956-, Mingus anticipó lo que mostraría definitivamente en The Clown: un nuevo vocabulario jazzístico en el que convivían el blues, las raíces de la música religiosa afroamericana y las influencias de los compositores clásicos del siglo XX.
Shafi Hadi (saxo alto), Wade Legge (piano), Dannie Richmond (batería), Jimmy Knepper (trombón) y el propio Mingus al contrabajo dieron forma a esta obra maestra, donde se incluye la increíble 'Haitian fight song', elegida como canción para esta semana. Groove, swing... un momento realmente salvaje, obra de un hombre absolutamente clave para la evolución del jazz moderno. Un genio que comenzó escribiendo en su autobiografía*: "Yo soy tres".
* Menos que un perro (Beneath the underdog), Mondadori, Barcelona, 2000.
Por primera vez el jazz es el protagonista de la sección Canción de la semana. En 1957, el genio del contrabajo Charles Mingus (Nogales, Arizona, EE UU, 1922 - Cuernavaca, México, 1979) lanzó The Clown, su segundo Lp con Atlantic, por entonces un sello independiente, fundado nueve años atrás en Nueva York por Herb Abramson y Ahmet Ertegun. Con su primer álbum en la discográfica neoyorquina, Pithecanthropus erectus -grabado en 1956-, Mingus anticipó lo que mostraría definitivamente en The Clown: un nuevo vocabulario jazzístico en el que convivían el blues, las raíces de la música religiosa afroamericana y las influencias de los compositores clásicos del siglo XX.
Shafi Hadi (saxo alto), Wade Legge (piano), Dannie Richmond (batería), Jimmy Knepper (trombón) y el propio Mingus al contrabajo dieron forma a esta obra maestra, donde se incluye la increíble 'Haitian fight song', elegida como canción para esta semana. Groove, swing... un momento realmente salvaje, obra de un hombre absolutamente clave para la evolución del jazz moderno. Un genio que comenzó escribiendo en su autobiografía*: "Yo soy tres".
* Menos que un perro (Beneath the underdog), Mondadori, Barcelona, 2000.
jueves, 4 de diciembre de 2008
Averiado
Caí en combate. Volví tocado a Madrid, aunque no hundido. Ahora mismo me encuentro escribiendo estas líneas desde la cama, con 37 de fiebre. El ordenador en una bandeja que reposa sobre mis piernas. Parece mi comida de enfermo. De todas formas, pensé que iba a ser peor; creo que atajé rápido la avería y voy mejorando poco a poco.
El viaje a Murcia fue tranquilo: partí hacia la tierra añorada escuchando el Outlandos d'amour de Police, 12 segundos de oscuridad de Jorge Drexler, un recopilatorio casero de Curtis Mayfield... y no, no pinché al bueno de Quique González. ¡Qué raro! Ahora bien, el sábado estuve viendo al madrileño y a su Aristocracia del Barrio tocando como los dioses, arrancándonos los corazones con cada canción: 'Vidas cruzadas', 'Salitre', 'Caminando en círculos', 'El campeón', 'Pájaros mojados', 'Hay partida', 'Calles de Madrid', 'Nos invaden los rusos'... así hasta completar más de horas de concierto, con las colaboraciones estelares de Carlos Raya (¡10!) y Rebeca Jiménez.
Nunca nos cansaremos de repetir que Quique está en plena forma, que es como un maldito cohete disparado y que no sabemos hasta dónde llegarán sus cotas creativas. Supongo que muchos, cuando seamos mayores, queremos ser como él.
Y ahora: a seguir sudando la fiebre.
La redención llega en forma paracetamol, clorfenamina maleato y fenilefrina clorhidrato.
El viaje a Murcia fue tranquilo: partí hacia la tierra añorada escuchando el Outlandos d'amour de Police, 12 segundos de oscuridad de Jorge Drexler, un recopilatorio casero de Curtis Mayfield... y no, no pinché al bueno de Quique González. ¡Qué raro! Ahora bien, el sábado estuve viendo al madrileño y a su Aristocracia del Barrio tocando como los dioses, arrancándonos los corazones con cada canción: 'Vidas cruzadas', 'Salitre', 'Caminando en círculos', 'El campeón', 'Pájaros mojados', 'Hay partida', 'Calles de Madrid', 'Nos invaden los rusos'... así hasta completar más de horas de concierto, con las colaboraciones estelares de Carlos Raya (¡10!) y Rebeca Jiménez.
Nunca nos cansaremos de repetir que Quique está en plena forma, que es como un maldito cohete disparado y que no sabemos hasta dónde llegarán sus cotas creativas. Supongo que muchos, cuando seamos mayores, queremos ser como él.
Y ahora: a seguir sudando la fiebre.
La redención llega en forma paracetamol, clorfenamina maleato y fenilefrina clorhidrato.
jueves, 27 de noviembre de 2008
CANCIÓN DE LA SEMANA: 'Bugman', Blur
Oasis o Blur. Con los años, el debate se ha transformado en una elección tópica más, comparable a las de elija usted entre Barça y Madrid, entre PSOE y PP, entre Beatles y Rolling Stones...
Lo cierto es que el brit pop mantendrá eternamente una clara división: seguidores de los hermanos Gallagher o fanáticos de la banda de Damon Albarn.
Precisamente, esta noche he leído en la revista digital Efe Eme, que el líder de Blur ha confirmado el regreso del grupo. "Es seguro que Blur va a ensayar, y vamos a ver si sonamos como antes", ha dicho el músico de Whitechapel, que estrenó el pasado martes, en el BBC Theatre de Londres, su ópera The monkey: Journey to the West. Esto, por ejemplo, es algo que no imagino haciendo a los Gallagher. Y aquí es donde toca desmarcarse. Si bien es reconocible que Oasis se ganaron su propia medalla como autores de un rock maduro y saludable para la escena pop global -con una marcada herencia del sonido Beatle, todo hay que decirlo-, también es verdad que Blur siempre fueron un paso por delante.
Algunos decían -y siguen manteniéndolo- que una canción buena del grupo de Albarn es como una de las malas de los Gallagher. Arriesgada y desacaertada conclusión, sin duda. Pero dejando este tipo de inostenibles e insoportables argumentos groupies, la realidad es que Damon Albarn, y por extensión Blur, siempre fueron más experimentadores, más científicos de la música. En cierto momento, pasado el ecuador de los 90, cuando Blur se sacaron de la manga pelotazos como 'Song 2' o 'Beetlebum', Albarn podría haber optado por echar el ancla en aguas tranquilas y dejar al grupo en pleno estancamiento sonoro, repitiendo una y otra vez la fórmula de discos como Parklife (1994), The great escape (1995) y Blur (1997). En cambio, la banda se despidió del siglo XX lanzando un álbum que daba una vuelta de tuerca a su sonido. En efecto, 13 (1999) anticipaba el eclecticismo que fluía en la cabeza de Albarn y que continuaría desarrollándose en el envoltorio electrónico del último álbum de estudio de Blur hasta la fecha, Think tank (2003) -ya sin el guitarrista Graham Coxon-, proyectos de aires hip-hop (Gorillaz), rock alternativo (The Good, The Bad and The Queen, con el genio del afrobeat Tony Allen a la batería, el ex bajista de los Clash, Paul Simonon, y el ex guitarrista de los Verve, Simon Tong-, y colaboraciones con Fatboy Slim y Michael Nyman.
Y ahora que ya sabemos que Blur volverán el próximo año, queda esperar el siguiente paso que dará la banda. Se abre, principalmente, dos caminos: el de limitarse a seguir tocando el repertorio existente -la postura continuísta- o el de lanzarse una vez más a la piscina y sorprender con nuevos sonidos -la postura progresista-.
De momento, el Blogo Bizarro se queda con este 'Bugman', incluído en 13.
Lo cierto es que el brit pop mantendrá eternamente una clara división: seguidores de los hermanos Gallagher o fanáticos de la banda de Damon Albarn.
Precisamente, esta noche he leído en la revista digital Efe Eme, que el líder de Blur ha confirmado el regreso del grupo. "Es seguro que Blur va a ensayar, y vamos a ver si sonamos como antes", ha dicho el músico de Whitechapel, que estrenó el pasado martes, en el BBC Theatre de Londres, su ópera The monkey: Journey to the West. Esto, por ejemplo, es algo que no imagino haciendo a los Gallagher. Y aquí es donde toca desmarcarse. Si bien es reconocible que Oasis se ganaron su propia medalla como autores de un rock maduro y saludable para la escena pop global -con una marcada herencia del sonido Beatle, todo hay que decirlo-, también es verdad que Blur siempre fueron un paso por delante.
Algunos decían -y siguen manteniéndolo- que una canción buena del grupo de Albarn es como una de las malas de los Gallagher. Arriesgada y desacaertada conclusión, sin duda. Pero dejando este tipo de inostenibles e insoportables argumentos groupies, la realidad es que Damon Albarn, y por extensión Blur, siempre fueron más experimentadores, más científicos de la música. En cierto momento, pasado el ecuador de los 90, cuando Blur se sacaron de la manga pelotazos como 'Song 2' o 'Beetlebum', Albarn podría haber optado por echar el ancla en aguas tranquilas y dejar al grupo en pleno estancamiento sonoro, repitiendo una y otra vez la fórmula de discos como Parklife (1994), The great escape (1995) y Blur (1997). En cambio, la banda se despidió del siglo XX lanzando un álbum que daba una vuelta de tuerca a su sonido. En efecto, 13 (1999) anticipaba el eclecticismo que fluía en la cabeza de Albarn y que continuaría desarrollándose en el envoltorio electrónico del último álbum de estudio de Blur hasta la fecha, Think tank (2003) -ya sin el guitarrista Graham Coxon-, proyectos de aires hip-hop (Gorillaz), rock alternativo (The Good, The Bad and The Queen, con el genio del afrobeat Tony Allen a la batería, el ex bajista de los Clash, Paul Simonon, y el ex guitarrista de los Verve, Simon Tong-, y colaboraciones con Fatboy Slim y Michael Nyman.
Y ahora que ya sabemos que Blur volverán el próximo año, queda esperar el siguiente paso que dará la banda. Se abre, principalmente, dos caminos: el de limitarse a seguir tocando el repertorio existente -la postura continuísta- o el de lanzarse una vez más a la piscina y sorprender con nuevos sonidos -la postura progresista-.
De momento, el Blogo Bizarro se queda con este 'Bugman', incluído en 13.
martes, 25 de noviembre de 2008
SINTONÍAS DE CALIBRE: Benny Hill (Boots Randolph)
Si la muchachada blogotroter escucha el nombre de Benny Hill, le viene rápidamente a la cabeza la famosa sintonía del programa que emitió la Thames Television desde 1969 hasta 1989 -aunque el show comenzó en la BBC en 1955-. Los de mi quinta disfrutamos de los descarados sketches de Hill ya entrada la década de los noventa, cuando el humorista inglés comenzó a aparecer en una todavía emergente Telecinco -sí, también era la época de las Mama Chicho y del jovial Emilio Aragón con smoking y zapatillas blancas-. Aquella música incitaba a vivir la vida de manera gamberra y, por supuesto, a cámara rápida.
Pues bien, la manida sintonía no es sino una adaptación del tema 'Yakety sax', compuesto por el saxofonista de Kentucky Boots Randolph (1927-2007). Músico habitual de las sesiones del sello de Nashville Monument Records -Willie Nelson, Kris Kristofferson, Dolly Parton...-, y de varios discos de Elvis Presley, Randolph se curtió como instrumentista en el ejército en las postrimerías de la II Guerra Mundial. Fue en 1963 cuando el saxofonista grabó y editó lo que años más tarde se convertiría en la sintonía de El show de Benny Hill.
Dos años después del nacimiento de 'Yakety sax', 'un tal' Chet Atkins, amigo de Randolph, adaptó el tema para su Gretch. El genial guitarrista (1924-2001), pionero del 'sonido Nashville' -versión suavizada del country para captar a un público más amplio-, rebautizó la canción como 'Yakety axe', que fue lanzada como single en 1965 y se convirtió en su mayor éxito.
Pero la historia de la pieza no acaba aquí, ya que según leo en el obituario que firmó el periodista Adam Berstein para la web del Washington Post, Boots Randolph se inspiró en la canción de los Coasters 'Yakety yak', compuesta, arreglada y producida por el mítico tandem Jerry Leiber/Mike Stoller* en 1958 -¿os suenan temas como 'Hound dog', 'Jailhouse rock' o 'Kansas City'?- La letra describe una típica situación familiar: el padre regaña a su hijo adolescente y éste le responde. En la versión de Randolph, la rebeldía se transforma en picardía, y esto le viene como anillo al dedo al bueno de Benny para encontrar el envoltorio sonoro de su show.
Todo casa. Así que os dejo toda esta línea evolutiva en formato audiovisual para que comprobéis vosotros mismos que (casi) todas las canciones tienen su historia...
'Yakety yak' - The Coasters
'Yakety sax' - Boots Randolph
'Yakety axe' - Chet Atkins
Créditos finales de 'El show de Benny Hill'
* Dos judíos blancos afincados en Nueva York que en las décadas de los 50 y 60 escribieron un puñado de éxitos para decenas de artistas negros.
Pues bien, la manida sintonía no es sino una adaptación del tema 'Yakety sax', compuesto por el saxofonista de Kentucky Boots Randolph (1927-2007). Músico habitual de las sesiones del sello de Nashville Monument Records -Willie Nelson, Kris Kristofferson, Dolly Parton...-, y de varios discos de Elvis Presley, Randolph se curtió como instrumentista en el ejército en las postrimerías de la II Guerra Mundial. Fue en 1963 cuando el saxofonista grabó y editó lo que años más tarde se convertiría en la sintonía de El show de Benny Hill.
Dos años después del nacimiento de 'Yakety sax', 'un tal' Chet Atkins, amigo de Randolph, adaptó el tema para su Gretch. El genial guitarrista (1924-2001), pionero del 'sonido Nashville' -versión suavizada del country para captar a un público más amplio-, rebautizó la canción como 'Yakety axe', que fue lanzada como single en 1965 y se convirtió en su mayor éxito.
Pero la historia de la pieza no acaba aquí, ya que según leo en el obituario que firmó el periodista Adam Berstein para la web del Washington Post, Boots Randolph se inspiró en la canción de los Coasters 'Yakety yak', compuesta, arreglada y producida por el mítico tandem Jerry Leiber/Mike Stoller* en 1958 -¿os suenan temas como 'Hound dog', 'Jailhouse rock' o 'Kansas City'?- La letra describe una típica situación familiar: el padre regaña a su hijo adolescente y éste le responde. En la versión de Randolph, la rebeldía se transforma en picardía, y esto le viene como anillo al dedo al bueno de Benny para encontrar el envoltorio sonoro de su show.
Todo casa. Así que os dejo toda esta línea evolutiva en formato audiovisual para que comprobéis vosotros mismos que (casi) todas las canciones tienen su historia...
'Yakety yak' - The Coasters
'Yakety sax' - Boots Randolph
'Yakety axe' - Chet Atkins
Créditos finales de 'El show de Benny Hill'
* Dos judíos blancos afincados en Nueva York que en las décadas de los 50 y 60 escribieron un puñado de éxitos para decenas de artistas negros.
viernes, 21 de noviembre de 2008
SINTONÍAS DE CALIBRE: Starsky & Hutch (Tom Scott)
Abróchense bien los cinturones, agárrense bien a sus asientos...
...Bienvenidos a una arriesgada aventura sólo apta para desprejuiciados, una necesaria operación de rescate y... sí, por qué no decirlo, un sano ejercicio de nostalgia...
...A la espera de una nueva entrega de 'Fetiches con acné', el Blogo Bizarro estrena una nueva sección, 'Sintonías de calibre': un recorrido por las mejores composiciones que se han creado a lo largo del siglo XX para series de televisión, películas, programas de radio, espacios televisivos, spots y cuñas. Todo un apasionante, curioso y, a veces, bizarro mundo al que este Blogo Bizarro -valga la redundancia- prestará merecida atención.
El viaje comienza con una auténtica joya funky, la que compuso el saxofonista y arreglista Tom Scott para la mítica serie Starsky & Hutch, emitida por el canal estadounidense ABC desde el 30 de abril de 1975 hasta el 15 de mayo de 1979. A pesar de que el episodio piloto contó con otro tema compuesto por el genial Lalo Schifrin -autor de los scores de Misión: Imposible, Harry el Sucio o Harry el Fuerte-, la pieza de Scott, quien por entonces ya lideraba la banda de jazz-fusión The L. A. Express, sustituyó rápidamente a la de Schifrin y es la que dejó una hueya más profunda. En temporadas posteriores, los capítulos eran introducidos con variaciones sobre este tema, titulado -por cierto- 'Gotcha', y por otra pieza compuesta por Mark Snow.
El Blogo Bizarro se queda con el brutal tema de Scott, pero si quieres escuchar los otros puedes pinchar en Schifrin y Snow.
Subid el volumen, bajad la ventanilla de vuestro Ford Torino y dejad que os dé el viento en la cara...
...Bienvenidos a una arriesgada aventura sólo apta para desprejuiciados, una necesaria operación de rescate y... sí, por qué no decirlo, un sano ejercicio de nostalgia...
...A la espera de una nueva entrega de 'Fetiches con acné', el Blogo Bizarro estrena una nueva sección, 'Sintonías de calibre': un recorrido por las mejores composiciones que se han creado a lo largo del siglo XX para series de televisión, películas, programas de radio, espacios televisivos, spots y cuñas. Todo un apasionante, curioso y, a veces, bizarro mundo al que este Blogo Bizarro -valga la redundancia- prestará merecida atención.
El viaje comienza con una auténtica joya funky, la que compuso el saxofonista y arreglista Tom Scott para la mítica serie Starsky & Hutch, emitida por el canal estadounidense ABC desde el 30 de abril de 1975 hasta el 15 de mayo de 1979. A pesar de que el episodio piloto contó con otro tema compuesto por el genial Lalo Schifrin -autor de los scores de Misión: Imposible, Harry el Sucio o Harry el Fuerte-, la pieza de Scott, quien por entonces ya lideraba la banda de jazz-fusión The L. A. Express, sustituyó rápidamente a la de Schifrin y es la que dejó una hueya más profunda. En temporadas posteriores, los capítulos eran introducidos con variaciones sobre este tema, titulado -por cierto- 'Gotcha', y por otra pieza compuesta por Mark Snow.
El Blogo Bizarro se queda con el brutal tema de Scott, pero si quieres escuchar los otros puedes pinchar en Schifrin y Snow.
Subid el volumen, bajad la ventanilla de vuestro Ford Torino y dejad que os dé el viento en la cara...
miércoles, 19 de noviembre de 2008
CANCIÓN DE LA SEMANA: 'Workin' day and night', Michael Jackson
Off the wall, probablemente uno de los pocos discos de Michael Jackson que mejor han envejecido, supuso un antes y un después en la carrera del negro más blanco del mundo, aunque lo cierto es que en el agosto de 1979, fecha de salida del álbum, el Rey del Pop todavía conservaba su pigmento de piel original y, todavía más importante, su música aún sonaba negra.
Efectivamente, Off the wall, con alrededor de 25 millones de copias vendidas en todo el planeta -es uno de los 100 álbumes más vendidos de la historia-, está trufado de piezas disco-funk y melodías de raíz negra. Es el primer Lp de un Michael Jackson entrando en la madurez musical; un disco a caballo entre el rhythm & blues y el soul de los Jackson 5 y el pop de sus éxitos en los ochenta -Thriller (1982) y Bad (1987)-. Jacko cumplía 21 años, abandonaba Motown, fichaba por Epic (Sony/BMG)...
Off the wall también fue el primer disco de Jackson producido por el genio Quincy Jones. De hecho, el envoltorio sonoro de los mejores discos del artista -Off the wall, Thriller y Bad- son obra del famoso productor, arreglista y compositor.
La canción de esta semana, 'Workin' day and night', uno de los tres temas de Off the wall compuestos por el propio Jacko, no fue editada como single -los sencillos fueron 'Don't stop till' you get enough', 'Rock with you', 'Off the wall' y 'She's out of my life'-, pero igualmente resulta una de las piezas con más groove del disco, un auténtico pelotazo para las pistas de baile. En la producción ya comienzan a vislumbrarse varios de los guiños que harían que el tandem Jackson/Jones lograra algunos de los mayores éxitos pop de los ochenta: golpes de vientos, gran presencia del bajo, handclapping, líneas funkys de guitarra... Un empaque muy efectivo. Un envoltorio comercial pero que conserva el auténtico sabor de la música negra.
Efectivamente, Off the wall, con alrededor de 25 millones de copias vendidas en todo el planeta -es uno de los 100 álbumes más vendidos de la historia-, está trufado de piezas disco-funk y melodías de raíz negra. Es el primer Lp de un Michael Jackson entrando en la madurez musical; un disco a caballo entre el rhythm & blues y el soul de los Jackson 5 y el pop de sus éxitos en los ochenta -Thriller (1982) y Bad (1987)-. Jacko cumplía 21 años, abandonaba Motown, fichaba por Epic (Sony/BMG)...
Off the wall también fue el primer disco de Jackson producido por el genio Quincy Jones. De hecho, el envoltorio sonoro de los mejores discos del artista -Off the wall, Thriller y Bad- son obra del famoso productor, arreglista y compositor.
La canción de esta semana, 'Workin' day and night', uno de los tres temas de Off the wall compuestos por el propio Jacko, no fue editada como single -los sencillos fueron 'Don't stop till' you get enough', 'Rock with you', 'Off the wall' y 'She's out of my life'-, pero igualmente resulta una de las piezas con más groove del disco, un auténtico pelotazo para las pistas de baile. En la producción ya comienzan a vislumbrarse varios de los guiños que harían que el tandem Jackson/Jones lograra algunos de los mayores éxitos pop de los ochenta: golpes de vientos, gran presencia del bajo, handclapping, líneas funkys de guitarra... Un empaque muy efectivo. Un envoltorio comercial pero que conserva el auténtico sabor de la música negra.
sábado, 15 de noviembre de 2008
Grammy Latinos: la estafa de todos los años
Ya casi no me sorprendo ante el circo que representa cada año la ceremonia de los Premios Grammy Latinos, un acto que suele pecar de dos cosas principalmente: la frivolidad y el aura comercial que rodea el espectáculo; y el escaso movimiento en las filas de los nominados que se ha producido entre la primera edición (2000) y la última, que tuvo lugar en la madrugada del pasado viernes en Houston (Texas). Sería poco acertado decir algo así como: "da la impresión que todos los años aparecen las mismas caras: Juanes (17 Grammys Latinos en menos de una década), Maná, Alejandro Sanz, Santana, Shakira... ". No nos engañemos, no es que "dé la impresión", no son imaginaciones nuestras y todavía muchos somos demasiado jóvenes para padecer síntomas de alzheimer.




Así, podemos creer con gran parte de razón que la música facturada en América Latina y España siempre se encuentra 'abanderada' mundialmente por los mismos personajes. También es cierto que en todas las ediciones se premia a artistas menos comerciales y de ideas más brillantes, como Os Paralamas, Caetano Veloso, Milton Nascimento o Café Tacuba, pero únicamente en la categorías menos conocidas y a las que los medios prestan menos atención. Como de costumbre, la mayoría de los periodistas de prensa, televisión y radio generalistas, informan de lo más destacado, esto es, las secciones de Mejor Álbum, Mejor Canción, Mejor Grabación y, a lo sumo, Mejor Productor, dando a entender, prácticamente, que lo demás no existe o merece ser arrinconado en un margen que sólo unos pocos curiosos y melómanos conocerán.
Para comprobar estas afirmaciones tan sólo es necesario consultar la página web oficial de los Premios Grammy, y en ésta pinchar en el enlace correspondiente a la edición latina. Veamos un ejemplo claro, el de que aquel chaval que pudo ser un artista interesante pero que viró el rumbo hacia la cursilería comercial y los chalets en Miami: Alejandro Sanz. El artista ha sido galardonado durante cuatro años consecutivos; consiguió la Mejor Canción y la Mejor Grabación en 2001 ('El alma al aire'), 2002 ('Y sólo se me ocurre amarte'), 2004 ('No es lo mismo') y 2005 ('Tú no tienes alma'), y el Mejor Álbum en 2001 (El alma al aire), 2002 (MTV Unplugged), 2004 (No es lo mismo).
Otro ejemplo es el de Juanes. Desde que fuera premiado como Mejor Artista Revelación en 2001, el colombiano no ha dejado de aparecer en la ceremonia. En ese mismo año consiguió la Mejor Canción Rock con 'Fíjate bien' y el Mejor Álbum Rock Masculino por su disco homónimo. En 2002 logró de nuevo el premio a la Mejor Canción Rock con 'A Dios le pido', y en la siguiente edición arrasó con Mejor Grabación y Mejor Canción ('Es por ti'), Mejor Álbum (Un día normal), Mejor Álbum Rock Masculino (Un día normal) y Mejor Canción Rock ('Mala gente'). En 2005 volvió a hacerse con los gramófonos al Mejor Álbum Rock (Mi sangre) y a la Mejor Canción Rock ('Nada valgo sin tu amor'). Afortunadamente, en 2006 y 2007 aparecieron otros artistas premiados en estas categorías, los argentinos Gustavo Cerati y Fito Páez, que dieron un soplo de aire fresco a una celebración viciada de monotonía. Sin embargo, este año hemos vuelto a más de lo mismo: Juanes ha vuelto a pasar como un huracán en los Grammy Latinos, consiguiendo Mejor Grabación y Mejor Canción ('Me enamora'), Mejor Álbum y Pop Masculinos (La vida... es un ratico) y Mejor Vídeo Musical Versión Corta ('Me enamora'). Esta vez, Andrés Calamaro arrebató al colombiano el premio al Mejor Álbum de Rock Vocal con La lengua popular.

Otros nombres que suelen verse en las quinielas son el de Gloria Estefan (premiada este año como Persona del Año, supongo que más por sus obras benéficas que por su trayectoria como artista), Enrique Iglesias (¡consiguió el galardón al Mejor Álbum Pop Vocal Masculino por Quizás!), Juan Luis Guerra (multipremiado en la pasada edición de 2007 y probablemente uno de los pocos artistas que pueden ser galardonados con toda justicia dentro de su género), Shakira, Laura Pausini (¡nunca la déis por vencida!) o Maná (aunque sus letras, cada vez más cercanas a las clases de catequesis, demuestran que la banda mexicana debería participar en la categoría de Música Cristiana -¡la hay!- y no en la de Rock).
Pero en todo este caldo hay un ingrediente más que da al espectáculo un burdo tufo de sospecha... Los grandes monstruos de la industria discográfica acechan detrás de las bambalinas, frotándose las manos ante la sensación de contemplar una carrera cuyo resultado ya conocen de antemano. Un dato revelador: los grandes ganadores de todas las ediciones editan sus trabajos en los cuatro mayores sellos discográficos del planeta, Universal Music (Juanes, Enrique Iglesias) Warner (Alejandro Sanz, Maná, Laura Pausini, Miguel Bosé), Sony BMG (Shakira, Christina Aguilera, Gloria Estefan, Ricky Martin, Marc Anthony) y EMI (Luis Miguel).

Analizando todos estos datos, puedo concluir, sin morderme la lengua, que los Grammy Latinos son, en términos generales, una auténtica estafa, además de una clara muestra de mal gusto, falta de criterio y escaso olfato musical, lo que me lleva a pronosticar que, a no ser que la política de esta ceremonia hortera y de paradójico sabor yanki cambie de raíz, estaremos viendo durante muchos años a las cuatro multinacionales de siempre con los caballos de batalla que hayan sacado para cada ocasión.
jueves, 13 de noviembre de 2008
CANCIÓN DE LA SEMANA: 'This is how I know', Ron Sexsmith
El Blogo Bizarro sigue una línea lógica -aunque a veces no lo parezca- y brinda como nueva canción de la semana 'This is how I know', firmada por Ron Sexsmith. Y digo "línea lógica" porque el cantautor canadiense es uno de los preferidos de Quique González, cuyo tema 'Trucos fáciles para días duros' fue elegido como canción de la semana pasada. "Es el campeón del mundo de canciones bonitas para mí ahora", confesó el madrileño sobre Sexsmith en el programa especial que celebró Tresfusión (Radio 3, RNE) con Quique González y Lichis este pasado agosto.
'This is how I know' está incluída en el último disco de este cantautor de cara infantil, Exit strategy of the soul (Warner Canada/Yep Roc/V2/Ronboy Rhymes/Kensaltown , 2008). Afincado en Toronto pero natural de St. Catharines (Ontario), Sexsmith resulta ser un maestro de melodías melancólicas, arropadas por folk-pop de elegante factura.
Aquí dejo una versión en directo, desnuda, de 'This is how I know', grabada el pasado 5 de junio en el Kensaltown Studio de Londres.
'This is how I know' está incluída en el último disco de este cantautor de cara infantil, Exit strategy of the soul (Warner Canada/Yep Roc/V2/Ronboy Rhymes/Kensaltown , 2008). Afincado en Toronto pero natural de St. Catharines (Ontario), Sexsmith resulta ser un maestro de melodías melancólicas, arropadas por folk-pop de elegante factura.
Aquí dejo una versión en directo, desnuda, de 'This is how I know', grabada el pasado 5 de junio en el Kensaltown Studio de Londres.
domingo, 9 de noviembre de 2008
CANCIÓN DE LA SEMANA: 'Trucos fáciles para días duros', Quique González
La semana enmarañada casi me ha hecho olvidar que tengo que publicar una canción para estos siete días que ya van agotándose. Pero siempre se saca tiempo para escuchar música... es una medicina necesaria, remedio y enfermedad a la vez...
'Trucos fáciles para días duros', de Quique González y la Aristocracia del Barrio, me ha estado acompañando toda esta semana, cada día. Con el último disco de este madrileño del 73, Avería y redención # 7, me está pasando como con La noche americana (Varsovia Records, 2005). Cuando lo compré al principio lo escuchaba muy por encima, sin fijarme en ningún tema en particular. Pero con el tiempo he ido despiezando la presa y degustando cada canción como si fuera la última vez que fuera a escucharla. En Avería y redención # 7 me había pasado con 'Betty', con 'Pequeñas monedas y grandes mentiras', con 'Nos invaden los rusos' -¡qué tema!-... Ahora me he sumergido en la letra y los arreglos de 'Trucos fáciles para días duros', una pieza con sabor a rock americano y con un estribillo lleno de determinación.
A estas alturas del partido, es más que palpable que Quique ha madurado desde que debutó en 1998 -¡diez años ya!- con Personal, un trabajo más irregular que sus sucesores pero que sin duda auguraba la autenticidad de uno de los autores de rock en castellano más importantes de estos tiempos. Una época complicada en la que encaja perfectamente esta canción de la semana, 'Trucos fáciles para días duros'...
... eso sí, "me guardo los detalles más oscuros..."
'Trucos fáciles para días duros', de Quique González y la Aristocracia del Barrio, me ha estado acompañando toda esta semana, cada día. Con el último disco de este madrileño del 73, Avería y redención # 7, me está pasando como con La noche americana (Varsovia Records, 2005). Cuando lo compré al principio lo escuchaba muy por encima, sin fijarme en ningún tema en particular. Pero con el tiempo he ido despiezando la presa y degustando cada canción como si fuera la última vez que fuera a escucharla. En Avería y redención # 7 me había pasado con 'Betty', con 'Pequeñas monedas y grandes mentiras', con 'Nos invaden los rusos' -¡qué tema!-... Ahora me he sumergido en la letra y los arreglos de 'Trucos fáciles para días duros', una pieza con sabor a rock americano y con un estribillo lleno de determinación.
A estas alturas del partido, es más que palpable que Quique ha madurado desde que debutó en 1998 -¡diez años ya!- con Personal, un trabajo más irregular que sus sucesores pero que sin duda auguraba la autenticidad de uno de los autores de rock en castellano más importantes de estos tiempos. Una época complicada en la que encaja perfectamente esta canción de la semana, 'Trucos fáciles para días duros'...
... eso sí, "me guardo los detalles más oscuros..."
miércoles, 29 de octubre de 2008
CANCIÓN DE LA SEMANA: 'Dig, Lazarus, Dig!!!' + 'Today's Lesson', Nick Cave & The Bad Seeds
Imposible decidirse por una sola de estas dos joyas compuestas por Nick Cave y sus Malas Semillas. El australiano más sombrío del planeta grabó 'Dig, Lazarus, Dig!!!' y 'Today's Lesson' para su último álbum de estudio, también titulado Dig, Lazarus, Dig!!! -algo así como ¡¡¡Vuelve a la tumba, Lázaro, vuelve a la tumba!!!-. Como ha hecho en otras ocasiones, Cave recurre a historias bíblicas para componer un disco -el decimocuarto con los Bad Seeds- plagado de sonidos crudos y aires que recuerdan bastante a su anterior proyecto, Grinderman.
Aquí dejo dos versiones registradas en directo este mismo año en el programa de la BBC Later live... with Jools Holland, presentado por el pianista inglés y ex miembro de Squeeze.
Una vez más, Cave se muestra como un auténtico animal sobre el escenario, con su característico porte, su voz grave y rabiosa y... sí, una alopecia galopante. Mención especial para las Malas Semillas: empastados, eficaces y con un Warren Ellis haciendo diabluras a la guitarra y el violín eléctrico.
Un apasionante viaje por el rock de las cavernas industriales...
'Dig, Lazarus, Dig!!!
'Today's Lesson'
Aquí dejo dos versiones registradas en directo este mismo año en el programa de la BBC Later live... with Jools Holland, presentado por el pianista inglés y ex miembro de Squeeze.
Una vez más, Cave se muestra como un auténtico animal sobre el escenario, con su característico porte, su voz grave y rabiosa y... sí, una alopecia galopante. Mención especial para las Malas Semillas: empastados, eficaces y con un Warren Ellis haciendo diabluras a la guitarra y el violín eléctrico.
Un apasionante viaje por el rock de las cavernas industriales...
'Dig, Lazarus, Dig!!!
'Today's Lesson'
miércoles, 22 de octubre de 2008
FETICHES CON ACNÉ: Los hermanos Jonás, el relevo de Avril Lavigne
"A mi hija le encantan: son guapos, tienen pose y encima cantan y tocan bien... ¡lo tienen todo!" Algo así me contaba David Elorriaga sobre los Jonas Brothers mientras íbamos de camino a Badajoz para actuar con Cira. Entonces poco sabía sobre estos tres pipiolos disfrazados de rock'n'rollers -a fin de cuentas eso es lo que son-. Ahora, al menos, ya sé algo de la singular historia de estos muchachos que con sus canciones llenas de sentimientos consiguen mojar las mejillas y... otras cositas de las adolescentas.
Las vidas de Joe, Nick y Kevin -sinceramente, en principio me interesa más su privacidad que su música- son un cóctel de peculiares y jugosos ingredientes. Empecemos por el mayor, Paul Kevin Jonas II -su padre se llama igual pero con un solo palito al final-. Nació el 5 de noviembre de 1987 en Teaneck (Nueva Yersey) y en el grupo se ocupa de la guitarra y los coros. Según la web oficial española de la banda, su actor preferido es... cómo no, James Dean, un auténtico rebelde; su sabor favorito de helado, el rocky-road -en el fondo sabe muy parecido a las perrunas manchegas-; y su músico predilecto, John Mayer -aquel cursi que cantaba eso de 'Free fallin''-.
El siguiente en la pirámide jonásica es Joseph Adams Jonas (15 de agosto de 1989, Casa Grande, Arizona). Él es el encargado de transmitir, con su tersa y dulce voz, las sensaciones más desnudas y bonitas del grupo -también toca la guitarra-. Joe es lo que se dice un chaval sencillo: se parte la caja con una simple comedia de Jim Carrey, su color favorito es el azul y lo goza con los sandwiches de pollo. El único defecto está en que su deporte preferido es el wiffel ball y, claro, el pobre nunca tiene ocasión de practicarlo en grupo porque la gente ve demasiado temerario el jugar a algo cuyas reglas todavía se desconocen.
Nos queda el benjamín, el chiquillo: Nicholas Jerry Jonas (16 de septiembre de 1992, Dallas, Texas). El pequeño Nick es un hacha: comenzó en la música como solista, con 11 años, pero poco después debió pensar que lo de sus hermanos podía dar pasta. En los Jonas Brothers se ocupa de los teclados y las guitarras, aunque también toca la batería. Un hacha. Entre sus hobbys se encuentran jugar al baseball y coleccionar tarjetas de... baseball.
¿Y sus padres qué dicen de todo esto? Ah, sus padres están encantados. Papá Jonas es un ex pastor evangélico pero está tranquilo mientras los únicos signos de rock'n'roll que asomen en sus queridos hijitos sean esas cazadoras oscuras de cuero que visten de vez en cuando. Por lo demás, todo perfecto: realizan conciertos en contra de las drogas -qué alivio, no se parecerán a todos esos greñosos de Hendrix, Morrison y demás inventos malignos-, aparecen en exitosos telefilmes de Disney para jóvenes y jóvenas de espíritu pícaro pero trasfondo políticamente correcto -casi 9 millones de pipiolos estadounidenses vieron el estreno de Camp Rock- y son admirados por gente tan importante -y pulcra- como David Beckham.
Nos faltan las canciones: qué maravilla, qué compendio de temas llenos de sensaciones recién descubiertas... En realidad, es como estar escuchando las angelicales melodías de los Backstreet Boys sobre una base instrumental pseudo-rockera. Mención especial para la balada con mayúsculas, muy importante en el Jonas-Cosmos. El medio tiempo 'When you look me the eyes' es un buen ejemplo. Claro que también hay piezas tan burbujeantes como los inocentes refrescos que beben los fans mientras escuchan a su trío favorito. Ahí están 'S.O.S' o 'Burnin' up', entre otras perlas. Y las letras: 98'9% impregnadas de amor adolescente, de vez en cuando sazonadas con un poquito de pimienta -"I'm hot / You're cold", rezan los primeros versos de 'Burnin' up'-.
Como es de imaginar, las páginas web de fans se cuentan por centenas. Una de ellas, www.jonas-brothers-fans-xd.nireblog.com, relata un episodio curioso bajo el título de Campaña para apoyar a Kev!!!:
Los Jonas Brothers estaban dando una entrevista en la radio, como siempre contestan a sus preguntas y corresponden a los que los demás dicen, ustedes saben, son muy honestos, pero lo que paso esta vez se nos hiso muy raro, y lee bien, ellos estaban dando cómodamente la entrevista, a excepcion de Kevin, que como tu sabés siendo una verdadera fan de los Jonas, él es el que habla más y correspode a las preguntas más a menudo..Pero en este caso, la conductora de la radio nota que Kevin se veía distinto, distraído y algo callado, a lo q la conductora le pregunta que si tiene algo, a lo que él le contesta diciendo: "Cuando saliamos mis hermanos y yo del autobús, unas fanáticas nos vieron y exclamaron: ¡Mirá ahí están Joe y Nick! A lo que otra fanática dice: ¡Y el otro integrante de la banda!. Yo me sentí muy mal porque al parecer solo me ven como 'otro integrante' de la banda The Jonas Brothers". Cuando Kevin terminó de decir eso, la conductora se conmovió y abrazó a Kevin.
Modernos, cool, guapos, bien vestidos y con buenas intenciones. Así son los Jonas Brothers, tres chavales que con tres discos -It's about me (Sony, 2006), Jonas Brothers (Hollywood Records, 2007) y A little bit longer (Hollywood Records, 2008) han conquistado los corazones de millones de jovencitas.
Señora, no cante victoria porque Avril Lavigne haya crecido, ¡ya llegó el relevo! Convénzase de una vez: el teen-power ni se crea ni se destruye... ¡se transforma y se perpetúa por los siglos de los siglos! Amen.
Burnin' up
When you look me in the eyes
Las vidas de Joe, Nick y Kevin -sinceramente, en principio me interesa más su privacidad que su música- son un cóctel de peculiares y jugosos ingredientes. Empecemos por el mayor, Paul Kevin Jonas II -su padre se llama igual pero con un solo palito al final-. Nació el 5 de noviembre de 1987 en Teaneck (Nueva Yersey) y en el grupo se ocupa de la guitarra y los coros. Según la web oficial española de la banda, su actor preferido es... cómo no, James Dean, un auténtico rebelde; su sabor favorito de helado, el rocky-road -en el fondo sabe muy parecido a las perrunas manchegas-; y su músico predilecto, John Mayer -aquel cursi que cantaba eso de 'Free fallin''-.
El siguiente en la pirámide jonásica es Joseph Adams Jonas (15 de agosto de 1989, Casa Grande, Arizona). Él es el encargado de transmitir, con su tersa y dulce voz, las sensaciones más desnudas y bonitas del grupo -también toca la guitarra-. Joe es lo que se dice un chaval sencillo: se parte la caja con una simple comedia de Jim Carrey, su color favorito es el azul y lo goza con los sandwiches de pollo. El único defecto está en que su deporte preferido es el wiffel ball y, claro, el pobre nunca tiene ocasión de practicarlo en grupo porque la gente ve demasiado temerario el jugar a algo cuyas reglas todavía se desconocen.
Nos queda el benjamín, el chiquillo: Nicholas Jerry Jonas (16 de septiembre de 1992, Dallas, Texas). El pequeño Nick es un hacha: comenzó en la música como solista, con 11 años, pero poco después debió pensar que lo de sus hermanos podía dar pasta. En los Jonas Brothers se ocupa de los teclados y las guitarras, aunque también toca la batería. Un hacha. Entre sus hobbys se encuentran jugar al baseball y coleccionar tarjetas de... baseball.
¿Y sus padres qué dicen de todo esto? Ah, sus padres están encantados. Papá Jonas es un ex pastor evangélico pero está tranquilo mientras los únicos signos de rock'n'roll que asomen en sus queridos hijitos sean esas cazadoras oscuras de cuero que visten de vez en cuando. Por lo demás, todo perfecto: realizan conciertos en contra de las drogas -qué alivio, no se parecerán a todos esos greñosos de Hendrix, Morrison y demás inventos malignos-, aparecen en exitosos telefilmes de Disney para jóvenes y jóvenas de espíritu pícaro pero trasfondo políticamente correcto -casi 9 millones de pipiolos estadounidenses vieron el estreno de Camp Rock- y son admirados por gente tan importante -y pulcra- como David Beckham.
Nos faltan las canciones: qué maravilla, qué compendio de temas llenos de sensaciones recién descubiertas... En realidad, es como estar escuchando las angelicales melodías de los Backstreet Boys sobre una base instrumental pseudo-rockera. Mención especial para la balada con mayúsculas, muy importante en el Jonas-Cosmos. El medio tiempo 'When you look me the eyes' es un buen ejemplo. Claro que también hay piezas tan burbujeantes como los inocentes refrescos que beben los fans mientras escuchan a su trío favorito. Ahí están 'S.O.S' o 'Burnin' up', entre otras perlas. Y las letras: 98'9% impregnadas de amor adolescente, de vez en cuando sazonadas con un poquito de pimienta -"I'm hot / You're cold", rezan los primeros versos de 'Burnin' up'-.
Como es de imaginar, las páginas web de fans se cuentan por centenas. Una de ellas, www.jonas-brothers-fans-xd.nireblog.com, relata un episodio curioso bajo el título de Campaña para apoyar a Kev!!!:
Los Jonas Brothers estaban dando una entrevista en la radio, como siempre contestan a sus preguntas y corresponden a los que los demás dicen, ustedes saben, son muy honestos, pero lo que paso esta vez se nos hiso muy raro, y lee bien, ellos estaban dando cómodamente la entrevista, a excepcion de Kevin, que como tu sabés siendo una verdadera fan de los Jonas, él es el que habla más y correspode a las preguntas más a menudo..Pero en este caso, la conductora de la radio nota que Kevin se veía distinto, distraído y algo callado, a lo q la conductora le pregunta que si tiene algo, a lo que él le contesta diciendo: "Cuando saliamos mis hermanos y yo del autobús, unas fanáticas nos vieron y exclamaron: ¡Mirá ahí están Joe y Nick! A lo que otra fanática dice: ¡Y el otro integrante de la banda!. Yo me sentí muy mal porque al parecer solo me ven como 'otro integrante' de la banda The Jonas Brothers". Cuando Kevin terminó de decir eso, la conductora se conmovió y abrazó a Kevin.
Modernos, cool, guapos, bien vestidos y con buenas intenciones. Así son los Jonas Brothers, tres chavales que con tres discos -It's about me (Sony, 2006), Jonas Brothers (Hollywood Records, 2007) y A little bit longer (Hollywood Records, 2008) han conquistado los corazones de millones de jovencitas.
Señora, no cante victoria porque Avril Lavigne haya crecido, ¡ya llegó el relevo! Convénzase de una vez: el teen-power ni se crea ni se destruye... ¡se transforma y se perpetúa por los siglos de los siglos! Amen.
Burnin' up
When you look me in the eyes
lunes, 20 de octubre de 2008
CANCIÓN DE LA SEMANA: 'Bridge over troubled water', Johnny Cash (Paul Simon)
Mientras sigo preparando la segunda entrega de Fetiches con acné (nueva sección que finalmente será bisemanal en este Blogo Bizarro), rastreo en mi discoteca y en Internet en busca de la Canción de la semana. Y la encontré.
Llevo unos días absolutamente entregado a un tema compuesto en el verano de 1969 por Paul Simon, el archiconocido 'Bridge over troubled water' ('Un puente sobre aguas turbulentas') pero en la versión que grabó Johnny Cash en 2002 para su álbum American Recordings IV: The man comes arround (el quinto producido por Rick Rubin). En los coros, la maravillosa Fiona Apple.
Lo de Cash es impresionante: en sus últimos años de vida (murió el 12 de septiembre de 2003) registró algunas de las mejores grabaciones de toda su carrera, que comenzó antes de que se popularizara el rock'n'roll (1954).
¡Qué manera de cantar! ¡Qué forma de encarar una canción ajena! ¡Qué profundidad interpretativa!
Recomiendo desde ya a todos los blogotroters que presten una escucha tranquila a los discos que el genial artista grabó en el sello American Recordings: nueve álbumes producidos por Rick Rubin compuestos de canciones anteriores a 1990 y posteriormente regrabadas, nuevos temas y versiones espectaculares de Nine Inch Nails ('Hurt'), The Beatles ('In my life'), Nick Lowe ('The beast in me'), Depeche Mode ('Personal Jesus'), Leonard Cohen ('Bird on a wire'), Neil Diamond ('Solitary man'), U2 ('One) y Tom Waits ('Down there by the train), entre otros.
Además, en las grabaciones han participado músicos como Nick Cave, Joe Strummer, Flea, Carl Perkins, John Frusciante...
Probablemente, esta versión de 'Bridge over troubled water' junto a la de 'Hurt' son las que más puñetazos en la boca del estómago me han propinado...
..ughhh!
Llevo unos días absolutamente entregado a un tema compuesto en el verano de 1969 por Paul Simon, el archiconocido 'Bridge over troubled water' ('Un puente sobre aguas turbulentas') pero en la versión que grabó Johnny Cash en 2002 para su álbum American Recordings IV: The man comes arround (el quinto producido por Rick Rubin). En los coros, la maravillosa Fiona Apple.
Lo de Cash es impresionante: en sus últimos años de vida (murió el 12 de septiembre de 2003) registró algunas de las mejores grabaciones de toda su carrera, que comenzó antes de que se popularizara el rock'n'roll (1954).
¡Qué manera de cantar! ¡Qué forma de encarar una canción ajena! ¡Qué profundidad interpretativa!
Recomiendo desde ya a todos los blogotroters que presten una escucha tranquila a los discos que el genial artista grabó en el sello American Recordings: nueve álbumes producidos por Rick Rubin compuestos de canciones anteriores a 1990 y posteriormente regrabadas, nuevos temas y versiones espectaculares de Nine Inch Nails ('Hurt'), The Beatles ('In my life'), Nick Lowe ('The beast in me'), Depeche Mode ('Personal Jesus'), Leonard Cohen ('Bird on a wire'), Neil Diamond ('Solitary man'), U2 ('One) y Tom Waits ('Down there by the train), entre otros.
Además, en las grabaciones han participado músicos como Nick Cave, Joe Strummer, Flea, Carl Perkins, John Frusciante...
Probablemente, esta versión de 'Bridge over troubled water' junto a la de 'Hurt' son las que más puñetazos en la boca del estómago me han propinado...
..ughhh!
martes, 14 de octubre de 2008
CANCIÓN DE LA SEMANA: 'Green grass', Cibelle (Tom Waits)
En 2006, la genial Cibelle (cantante, compositora, videoartista y modelo) grabó para su álbum The shine of dried electric leaves una versión sobre un tema de Tom Waits, 'Green grass', incluído en su penúltimo álbum, Real gone (Anti, 2004).
Una canción triste para un día triste...
Una canción triste para un día triste...
lunes, 13 de octubre de 2008
¡Cira y la Pito Pirelli's Band queman Badajoz!
Hace unas cuatro horas que volví a Madrid después de haber pasado el domingo -y gran parte de la madrugada y la mañana del lunes- en Badajoz, donde la Pito Pirelli's Band -extraoficialmente llamada así y formada aquella noche por David Elorriaga al bajo, Nico Roca a las percusiones y un servidor a la guitarra y coros- acompañó a Cira en un concierto emocionante, a pesar de que la sala Mercantil no nos brindó la mejor acústica, ni encima ni debajo del escenario. Los handicaps los superamos con el talento y la garra de la doctora Cira y con la entrega y la ilusión de todos, incluídos el genial Uli a la guitarra y voces, y el eléctrico David al cajón.
¡Sorpresa para el respetable! ¡No se esperaban un espectáculo así! Esto promete...
Iré colgando más datos e incluso fotos en los próximos días. Ahora sólo quiero dormir...
...el rock'n'roll deja sus marcas...
¡Sorpresa para el respetable! ¡No se esperaban un espectáculo así! Esto promete...
Iré colgando más datos e incluso fotos en los próximos días. Ahora sólo quiero dormir...
...el rock'n'roll deja sus marcas...
domingo, 12 de octubre de 2008
¡En la banda de Cira... y pa' Badajoz!
Dentro de unas diez horas nuestro coche saldrá hacia Badajoz. Cira y su crew -David Elorriaga (bajo y coros), Nico Roca (percusiones) y un servidor, JR Bizarro o, en palabras de la pacense, Baby-Julio (guitarra acústica Baby Taylor y coros), parten hacia la capital extremeña para brindar un concierto con emoción y rigor musical, cerca de la medianoche, en la sala Mercantil... ¡justo veinticuatro horas después de que Antonio Vega haya pisado el mismo escenario!
Cira, a través del prisma de la psicodelia
Adrenalina fluyendo por los canales linfáticos de todo mi cuerpo...
...ahora tengo que intentar dormir... algo.
Sala Mercantil: c/Zurbarán, 10. Badajoz.
Cira, a través del prisma de la psicodelia
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